Diferencias entre el mobbing y el stress laboral y el síndrome del burn-out

Es importante saber distinguir entre el mobbing y otros trastornos laborales similares para poder decidir cómo actuar si estamos padeciendo alguno de ellos o ayudar a una persona que los esté sufriendo.

En muchas ocasiones el mobbing se suele confundir con otro trastorno llamado burn-out o “síndrome del quemado”. Este síndrome significa estar desgastado por circunstancias puntuales de nuestro trabajo (exceso de carga de trabajo por circunstancias de la producción, exceso de horas, mal ambiente por algún conflicto puntual…) o por características especificas del puesto (trabajos que requieren mucha atención, ambientes demasiado competitivos…). Estas circunstancias, ya sean puntuales o características del puesto, exigen una intensa actividad emocional o psicológica, lo que puede hacer que la persona “se queme”.

Otras veces, se confunde el mobbing con el stress laboral. Sin embargo, el stress está causado por las propias características del puesto de trabajo y la interpretación que de ellas haga la persona afectada. Por poner algunos ejemplo, una persona muy perfeccionista puede estresarse porque cree que no llega a los límites que él mismo se impone en el trabajo, una persona muy ambiciosa puede estresarse por intentar ascender y destacar, una persona insegura puede creer que no su trabajo no tiene la calidad suficiente y que le despedirán… En cuanto a las circunstancias externas que pueden provocar estrés laboral podemos citar los cambios de turno, las jornadas excesivas, la inestabilidad laboral…

Las diferencias fundamentales que podemos señalar entre el mobbing y el estrés laboral son las siguientes:

  • En el mobbing podemos señalar un “culpable” externo que es el que ejerce CONSCIENTEMENTE una presión psicológica mientras que en el estrés no suele haberlo.
  • En el mobbing existe el objetivo de ir menoscabando las energías, la reputación y las relaciones de la persona elegida para que acabe abandonando el puesto de trabajo.
  • El mobbing se mantiene en el tiempo y va subiendo de intensidad.